Te ayudo a sanar tu pasado para que te vaya bien en el futuro.
No trabajo sobre los síntomas.
Intervengo directamente en lo que está boicoteando tu vida.
Ves que se repite.
Pero no consigues salir de ahí.
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Patrones que se repiten
Siempre acabas en las mismas situaciones, con las mismas personas, sintiendo lo mismo. Lo ves, pero no consigues dejar de caer.
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Compensaciones
Necesitas estímulos externos para no sentir lo que hay dentro: sustancias, relaciones, pantallas, trabajo, comida, sexo. El alivio rápido que acaba añadiendo más problemas.
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Bloqueos y creencias que te limitan
Intentas avanzar pero algo más fuerte te frena. Te comparas, te subestimas y piensas que hay algo malo en ti.
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Falta de motivación y emociones que pesan
Emociones del pasado que siguen apareciendo en tu presente. Cuando algo las toca, no eres tú quien reacciona, es ese dolor.
Liberar lo que hay atrapado.
Me especializo en liberar las emociones reprimidas que hacen que el malestar del pasado siga apareciendo. Las que te llevan a situaciones que reactivan ese dolor y acabas necesitando compensaciones para anestesiarlo.
No intervengo sobre la historia que las rodea y no te digo que te tienes que querer, porque por el mero hecho de existir vales mucho. A la vista está que esas narrativas que están de moda en la psicología y el desarrollo personal de hoy en día no funcionan.
La herramienta principal que uso es la Metaprogramación Cognitiva: una intervención directa sobre las emociones que no han sido procesadas y siguen acumuladas en tu cuerpo. Como eso no debería estar ahí, tu mente te lleva a volver a experimentarlas para que puedan ser procesadas. Lamentablemente, debido a lo anestesiados que estamos y la mala educación emocional que hemos recibido, no conseguimos expresarlas y liberarnos de ellas.
El resultado de este proceso es LIBERTAD REAL.
Porque no eres libre cuando el pasado sigue decidiendo sobre tu futuro.
He trabajado con cientos de personas que, después de nuestro proceso, reportan sentirse con menos peso, más confianza, mayor claridad de hacia dónde tienen que ir y, sobre todo, sintiendo una profunda aceptación ante aquellos episodios de su pasado que antes les dolía pensar en ellos.